No es raro que un piso quede hecho un asco después de una agitada celebración de Nochevieja. Entonces surge la tentación de aparcar la limpieza. Este deseo es bastante comprensible, pero es mejor no alargar el orden. Algunas amas de casa recurren a pequeños trucos que pueden acelerar y simplificar el proceso.
1. En primer lugar, es necesario limpiar bien los cubiertos, sobre todo si son de plata. Utiliza un abrillantador especial para plata y sustituye la esponja por un cepillo de dientes. Cuando guardes los cubiertos hasta el año que viene, asegúrate de poner en la caja un trocito de tiza envuelto en una gasa. Así protegerás los cubiertos del deslustre.
2. El papel de aluminio puede ayudar con las manchas en la cristalería. Forma una pequeña bola y utilízala del mismo modo que lo harías con una esponja lavavajillas.
3- El horno es el que más trabajo recibe durante las fiestas. Retira todas las rejillas y bandejas del horno. Aquí es donde resultan útiles los agentes reductores de grasa: trata el interior de tu horno con ellos.

