Los resultados se publican en la revista Science Advances (SciAdv).
Se trata de las neuronas parvalbúminas, que desempeñan un papel importante en el mantenimiento del equilibrio entre excitación e inhibición en el cerebro. Suprimen rápidamente la actividad excesiva de las redes neuronales y garantizan su funcionamiento fluido y rítmico. Las alteraciones en el trabajo de estas células o la disminución de su número están asociadas al desarrollo de la esquizofrenia, la epilepsia y otros trastornos neurológicos.
La principal dificultad es que estas neuronas se forman en fases tardías del desarrollo cerebral fetal. Por ello, son extremadamente difíciles de obtener en el laboratorio, incluso utilizando células madre. Investigadores suecos han propuesto un enfoque alternativo: la reprogramación directa de células gliales. La glía suele desempeñar funciones auxiliares: nutrir a las neuronas, protegerlas y mantener la estructura del tejido cerebral.
La esencia del método es la activación de un conjunto de genes estrictamente definido, que cambia el «destino» de la célula glial y desencadena el programa de transformación en una neurona parvalbúmina.
Este método evita la fase de célula madre y acelera considerablemente el proceso.
«Activando los genes adecuados, conseguimos que las células gliales se transformen en células parvalbúminas sin utilizar células madre. Esperamos poder mejorar este método con los nuevos genes que hemos identificado», explica Rylander Ottosson, director del trabajo.
A corto plazo, el método permitirá crear modelos neuronales de pacientes en el laboratorio para estudiar los mecanismos de la esquizofrenia y la epilepsia. En un futuro más lejano, podría constituir la base de una terapia celular destinada a sustituir directamente en el cerebro las neuronas perdidas o dañadas.

