Después de cortar pescado, hígado, marisco, ajo y otros alimentos, la tabla de cortar puede saturarse de un olor desagradable. En algunos casos, ni siquiera lavarla con gel para vajillas la salvará. Unos sencillos remedios caseros pueden ayudarte a que tus utensilios de cocina vuelvan a estar limpios.
En primer lugar, la solución de vinagre neutraliza los olores y desinfecta perfectamente la superficie. Previamente, se mezcla vinagre de mesa a partes iguales con agua, se aplica sobre la tabla y se deja actuar durante 15 minutos. Durante este tiempo, la mezcla penetrará en la estructura de la madera y hará frente al olor desagradable. Sólo queda enjuagar la tabla con agua corriente y secarla.
Una mezcla de bicarbonato sódico y sal de mesa también tiene buenas propiedades limpiadoras. Para su preparación es necesario mezclar los productos a partes iguales y espolvorearlos abundantemente sobre la superficie mojada. A continuación, se frota suavemente la composición limpiadora y se deja actuar durante 15 minutos. El bicarbonato absorbe los malos olores, mientras que la sal ayuda a eliminar la suciedad y desinfecta.
El zumo de limón es a la vez un aromatizante natural y un eficaz eliminador de olores. Córtelo por la mitad y limpie con él la superficie de la tabla, prestando especial atención a las zonas con olores fuertes. Después de 10 minutos, se puede lavar con agua fría. El limón dará a la tabla un fresco aroma cítrico. Además, la fruta tiene propiedades antisépticas.
El peróxido de hidrógeno es otro excelente desinfectante y remedio contra los malos olores. Basta con humedecer las zonas problemáticas con una solución al 3% y, al cabo de 10 minutos, aclarar bien la superficie.
Los posos de café también suelen utilizarse como abrasivo natural. El café destilado no sólo limpia, sino que también confiere a los utensilios de cocina un ligero aroma a café. Los posos se aplican sobre una superficie húmeda, se frotan con movimientos circulares y se aclaran con agua corriente al cabo de 10 minutos.

